Antecedentes del relato digital

Cristoher Keep y Tim McLaughin en su "The Electronic Labyrint", nos hablan de una "tradición de la literatura no lineal". Según estos autores, es posible registrar una larga resistencia de los escritores a las estructuras cerradas de la novela. Muchos textos producidos como libros impresos anticipan la narrativa no secuencial del hiperlibro y otros ofrecen ejemplos particularmente  instructivos de cómo las formas de edición y publicación pueden servir como vehículo de expresión artística.

Keep y McLaughin incluyen como ejemplos de tal tradición los siguientes:

  1. Tristam Shandy de Sterne
  2. En el laberinto de Robbe-Grillet
  3. Pale Fire de Nabokov
  4. Rayuela de Cotázar
  5. At Swim-Two-Birds de O´Brien
  6. La exhibición atroz de Ballard
  7. El castillo de los destinos cruzados de Italo Calvino
  8. Diccionario de los Khazars y Paisaje pintado con té de Pavic

Howell, citado  por Vouillamoz (81), habla de una literatura experimental que demuestra la viabilidad de la novela no lineal y cita como exponentes a Borges (en Ficciones), Pavic (con su Diccionario de los Khazars), James Joyce (con su Finnegan´s Wake) e Italo Calvino (con su Si una noche de invierno un viajero).

La propia Vouillamoz, (69- 99) afirma que  existe como precedente literario del hipertexto el abordaje que la teoría literaria ha hecho de las problemáticas tanto de la pragmática de la lectura como de la idea del texto, especialmente el examen de las consecuencias de una ruptura de la linealidad discursiva o la superación del papel que tradicionalmente se le da a la creación y a la recepción de obras literarias.  Según Vouillamoz, todas las teorías literarias posmodernas son susceptibles de contemplarse a la luz de los avances tecnológicos como aportes a la reflexión teórica muy próxima a la asociada con el paradigma intermedia.

La crítica posmoderna, el posestructuralismo y la estética de la recepción introducen presupuestos que culminan en la constatación de la multiplicidad de significados de la obra literaria.  Así mismo autores como Bajtín habían demostrado que la obra literaria es un producto cultural capaz de reproducir las fuerzas activas de un determinado momento social y propone una lectura dialógica apoyando conceptos como la heteregloxia y plurilinguismo. También autores como Umberto Eco aportan a la idea de un texto abierto que tiene una escena muy cercana a la práctica concreta de hipertexto.

Algunos otros conceptos acuñados por este tipo de teoría como el de Intertextualidad y Transtextualidad abonan también el suelo de la necesaria reflexión sobre los nuevos paradigmas de escritura. Según la teoría de la recepción, asistimos a un cambio de la reflexión de fenomología de la lectura de modo que esta deja de concebirse como un acto pasivo para convertirse en un proceso creativo. Pero esta nueva percepción del discurso como materia expandible, abierta e intertextual y una recuperación del lector como agente activo en la comunicación literaria ponen en crisis el biografismo neoromántico heredado del siglo XIX y suscitan una reflexión necesaria en torno a la figura del autor.  La obra pierde la protección de su emisor, se recompone en una multiplicidad de voces y circula ofreciendo infinitas posibilidades de interpretación de modo que la noción tradicional de autor como único regulador en la creación y significados queda deconstruido. La identidad de la autoría se desdibuja y el texto deja de identificarse con su autor.

Estas teorías literarias van a ser también un referente necesario en las reflexiones que suscita la literatura electrónica donde se acentúa la apertura e intertextualidad de la obra, donde el lector asume una mayor responsabilidad co-creativa a través de su interacción con el sistema, donde los avances informáticos facilitan nuevas formas de producción y creación y donde se configuran nuevas prácticas del ejercicio literario.

Antecedentes de prácticas literarias que hoy se concreta en el hipertexto  pueden ser los experimentos de los grupos OULIPO y ALAMO según los cuales estamos ante una vertiente mucho más lúdica de la estética de la creación literaria en la cual se impone el modo de creación basado en la utilización de programas informáticos y en la combinación aleatoria de estructuras lingüísticas. En la medida en que el lector se convierte en creador de lo que lee el poder del autor se desdibuja y el texto potencia su capacidad polisemántica.  Estas líneas vienen a enmarcar los presupuestos teóricos en los que se inscribe los modelos de construcción y recepción asociados a la aplicación de la tecnología hipermedia en la literatura.

Por su parte Murray, habla de la no linealidad en los medios tradicionales, donde incluye a Emily Bronte (con su Cumbres borrascosas), Alan Ligthman (con su Los sueños de Einstein, fragmento: 19 de abril de 1905), Maurice Blanchot (con su Tomás el oscuro). Y en cine: Duck Amuck, cine de animación (Warner Brothers); Atrapado en el tiempo, largometraje de Harold Ramis y "Parallels", episodio de Star Trek: The next generation, dirigido por Robert Wimer.

Finalmente, Rodríguez, plantea una relación entre novela, posmodernidad e hipertexto que puede complementar este panorama de antecedentes de la narrativa digital.

En todas estas referencias está claro que existe toda una tradición en narrativa a la que podríamos calificar, siguiendo a Murray, como una narrativa con vocación multiforme, esto es, narrativas que presentan situaciones o argumentos en múltiples versiones que serían mutuamente excluyentes en nuestra experiencia común. Ejemplos de este tipo de multiformidad son las estructuras narrativas en las que se propone una vida alterna o la repetición eterna de un mismo instante o la exploración in extenso de las consecuencias de una decisión en un momento de la vida o el "hacer como si" o el ser otro, etc. Las formas tradicionales de dar cuenta de estas experiencias "virtuales" ya no nos sirven y por eso es interesante aceptar que la narrativa digital, en cuanto exposición de mundos virtuales, se convierte en una forma mucho más acorde con la necesidad de expresar estas experiencias.

Las historias impresas y filmadas llevan tiempo intentando superar los formatos lineales, y se han esforzado por mostrar la percepción de la vida como una suma de posibilidades paralelas. La narrativa multiforme intenta presentar posibilidades simultáneamente para permitirnos concebir al mismo tiempo múltiples alternativas contradictorias. Pero para capturar tales combinatorias no basta con las formas tradicionales: se requiere el computador y sus facilidades.

Finalmente, resulta importante examinar los antecedentes de una escritura hipertextual en la literatura latinoamericana. Este tema es abordado por Marcela Castro en su obra: "Los libros de Arena"

Temas relacionados

Literatura y posmodernidad - Hipertexto y la novela posmoderna - Hipertexto y escrituras posmodernas - La estética de fuerzas - Hipertexto y cine - La escritura-lectura - Novelas tipográficas

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto